miércoles, 14 de diciembre de 2011

Prevención Técnica: Otros principios,... para antes de empezar


Mis primeros años de prevencionista. Ni siquiera me conocía en esa condición. Responsable de Mantenimiento digamos que "vestía" más.  Pero estaba (al menos yo así lo creía) formado en prevención. En mi lugar de trabajo, una persona a mi cargo (llamémosle Martín) efectuaba de manera habitual la limpieza del interior de depósitos de acero empleando sosa caústica y una bomba de agua a presión, ubicado en el interior de los mismos. Sin protección. Demasiado para un "nuevo prevencionista" (quiza algo presuntuoso).

En mi profunda preocupación, decidí tomar cartas en el asunto con el objeto de proteger a Martín. Invertí (por llamarlo de alguna manera) unas escasas 3500 ptas de mi presupuesto de mantenimiento en adquirir un traje de agua resistente a agresiones químicas, unos guantes y una careta antiproyecciones para Martín. Como colofón, con el aire marcial que proporciona la preocupación de un prevencionista lleno de autoridad moral hacia un trabajador a su cargo, no me canse de repetirle de manera firme: "Martín, cuando limpies los depósitos no te quites esto en ningún momento, bajo ningún concepto"..."de ninguna de las maneras".

La primera semana fue bien, todo un ejemplo preventivo para el resto de los compañeros. Hasta que una tarde calurosa, en plena limpieza, en el interior de un depósito y mientras lo limpiaba a Martín toda el agua que habia bebido le insistia en salir en  forma de orín. Y que hizo Martín,... lo que cualquiera de nosotros haríamos, pero eso sí, siguiendo las indicaciones del nuevo Ingeniero, no se quitó guantes, con lo que parte de su epidermis, una parte muy sensible, contactó son sosa, con la correspondiente quemadura, accidente laboral, ... por supuesto.

Por favor, que nadie caiga en la horrible tentación de culpar a Martín. Quince años limpiando depósitos y el primer accidente vino por indicaciones de un ingeniero nuevo.

No empecé por los principios. Los principios de los que os quiero hablar. Los principios que seguro conocéis, pero que dia a dia veo que no siempre nos acompañan. Los principios de acción preventiva.

Debí evitar que Martín limpiase los depósitos.
Debí evaluar a lo que se exponía en caso de no poder limpiar los depósitos con otro método.
Debí sustituir la sosa por algun detergente inocuo.
Debí aprovechar los sistemas de limpieza semiautomáticos que existen.
Debi tomar otras acciones pero sobre todo, debí DAR LAS DEBIDAS INSTRUCCIONES. No dar nada por supuesto, teniendo en cuenta que independientemente de la tarea, un descuido siempre es posible.

Si alguien me preguntara que debe saber de prevención sólo le enfatizaría en aprender de memoria los principios de acción preventiva, Artículo 15 de la Ley. Es vital. Por que si no el R.D. 614/01 habla de no realizar trabajos en tensión por sistema, o el R.D. 1627/97 contempla generar medios de prevención como el estudio o plan de seguridad y salud previamente a iniciar una obra. O por que el R.D. 664/97 clasifica, en caso de no poder evitar la exposición a agentes biológicos, dichos agentes biológicos en cuatro grupos, dándonos orientación  para su evaluación.

La práctica mayoría de normativa de aplicación sigue la secuencia marcada por los principios. Y si en nuestro día a día los siguiéramos en la actuación técnica, pero en una intervención lógica, probablemente evitariamos situaciones de riesgo.

Por cierto, Martín y yo seguimos en contacto, y no me guarda rencor. Y a pesar de haber cometido otros muchos errores, este lo he cometido con mucha menos frecuencia.

Saludos y muchas Gracias.

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